Desarrollado por investigadores científicos estadounidenses vinculados a Harvard Medical School y Massachusetts General Hospital, la tecnología aplica un sistema de enfriamiento activo directamente sobre la piel, que extrae el exceso de calor del tejido cutáneo y ayuda a reducir la respuesta inflamatoria. Con este proceso se provoca una vasoconstricción controlada que contribuye a disminuir el enrojecimiento y la hinchazón, al tiempo que favorece el equilibrio natural de la piel. El tratamiento se realiza mediante Glacial fx, un dispositivo compacto que emplea tecnología de enfriamiento termoeléctrico para aplicar frío terapéutico sobre la piel con una temperatura constante y controlada. Esta precisión permite que el enfriamiento actúe de forma uniforme sobre la superficie cutánea, extrayendo el exceso de calor y ayudando a reducir los procesos inflamatorios. A diferencia de otros procedimientos más agresivos, el tratamiento es no invasivo, confortable y sin tiempo de recuperación, lo que permite incorporarlo fácilmente a la rutina estética. Además, puede realizarse durante todo el año y es apto para todo tipo de pieles.
Glacial Skin puede utilizarse como tratamiento independiente para mejorar la calidad general de la piel —aportando luminosidad, uniformidad y confort—, pero también se emplea con frecuencia como complemento de otros procedimientos dermatológicos. Tras tratamientos como láser, radiofrecuencia, microneedling o procedimientos inyectables, el enfriamiento controlado ayuda a reducir la inflamación y el exceso de calor en la piel, favoreciendo una recuperación más rápida y confortable.
Entre sus beneficios más destacados se encuentran: reducción visible del enrojecimiento, mejora de la luminosidad y el tono de la piel, alivio de la piel sensible o irritada, mejora de la textura cutánea y apoyo a los procesos naturales de regeneración. El tratamiento también puede contribuir a mejorar el aspecto de pieles con acné, rosácea, manchas o tono desigual, lo que lo convierte en una herramienta muy versátil dentro de la medicina estética.
El sistema incorpora además dos modalidades de tratamiento principales. Glacial Glide, un protocolo rápido centrado en calmar la piel y reducir la inflamación, y Glacial Gloss, un tratamiento más completo que combina enfriamiento controlado con exfoliación e hidratación para potenciar la luminosidad y mejorar la textura cutánea.
Con su reciente llegada a España de la mano del grupo Medicalio, Glacial Skin introduce una nueva forma de entender los tratamientos estéticos: más científica, más respetuosa y alineada con la creciente búsqueda de soluciones eficaces que prioricen la salud cutánea a largo plazo. Actualmente, este tratamiento está presente en España en las siguientes clínicas: Clínica Lagüéns (Sevilla), de la dra. Soledad Lagüéns; Bexclinic, de la dra. Marjorie Garcerant (Madrid); en la clínica del dr. Cesar Arroyo (Madrid) y también en Clínica Photon (Marbella)
At a time when aesthetic medicine is evolving towards increasingly skin-friendly treatments, a new technology with an innovative approach has arrived in Spain. It's called Glacial Skin, a system that uses precision-controlled cooling to soothe the skin, reduce redness, and enhance radiance.
Developed by American researchers affiliated with Harvard Medical School and Massachusetts General Hospital, the technology applies an active cooling system directly to the skin, which draws excess heat from the skin tissue and helps reduce the inflammatory response. This process induces controlled vasoconstriction, which helps reduce redness and swelling while promoting the skin's natural balance. The treatment is performed using Glacial fx, a compact device that employs thermoelectric cooling technology to apply therapeutic cold to the skin at a constant and controlled temperature. This precision allows the cooling to act uniformly across the skin's surface, drawing out excess heat and helping to reduce inflammation. Unlike other more aggressive procedures, this treatment is non-invasive, comfortable, and requires no downtime, making it easy to incorporate into your beauty routine. It can also be performed year-round and is suitable for all skin types.
Glacial Skin can be used as a standalone treatment to improve overall skin quality—providing radiance, evenness, and comfort—but it is also frequently used as a complement to other dermatological procedures. After treatments such as laser, radiofrequency, microneedling, or injectables, the controlled cooling helps reduce inflammation and excess heat in the skin, promoting a faster and more comfortable recovery.
Among its most notable benefits are: visible reduction of redness, improved radiance and skin tone, relief for sensitive or irritated skin, improved skin texture, and support for natural regeneration processes. The treatment can also help improve the appearance of skin with acne, rosacea, blemishes, or uneven tone, making it a highly versatile tool in aesthetic medicine.
The system also incorporates two main treatment modalities. Glacial Glide, a rapid protocol focused on calming the skin and reducing inflammation, and Glacial Gloss, a more comprehensive treatment that combines controlled cooling with exfoliation and hydration to boost radiance and improve skin texture.
With its recent arrival in Spain through the Medicalio group, Glacial Skin introduces a new way of understanding aesthetic treatments: more scientific, more respectful, and aligned with the growing search for effective solutions that prioritize long-term skin health. Currently, this treatment is available in Spain at the following clinics: Clínica Lagüéns (Seville), run by Dr. Soledad Lagüéns; Bexclinic, run by Dr. Marjorie Garcerant (Madrid); at the clinic of Dr. Cesar Arroyo (Madrid), and also at Clínica Photon (Marbella).



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