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lunes, 16 de julio de 2012

La dieta adecuada para lucir un bonito bronceado

Tan importante como una buena crema protectora solar que ayude a evitar quemaduras, manchas y un envejecimiento prematuro de la piel, es que conozcamos cómo debemos cuidarnos por dentro eligiendo aquellos alimentos que activen su pigmento natural, la melanina, desde el interior.

El objetivo principal es conseguir una hidratación óptima que dé luminosidad a la piel y garantice un bronceado atractivo. Algunos de los nutrientes que proporcionan ese plus de hidratación son:


  • Vitamina A. Su escasez se traduce en una piel rugosa y reseca y se halla presente en la leche, la nata, el queso, la mantequilla o el paté.
  • Vitamina H. Este componente influye en el buen estado de la fina película de grasa que protege la piel del exterior. Por eso es recomendable consumir aguacates, nueces, plátanos y pasas.
  • Grasas "buenas". Gracias a las grasas derivadas de la ingesta de aceite de oliva, pescado azul y frutos secos, la epidermis adquiere la firmeza y elasticidad imprescindible para alcanzar un moreno envidiable.




  • Otro elemento a tener en cuenta antes y durante la exposición al sol es el betacaroteno. Una sustancia que actúa como un potente antioxidante, retrasando el envejecimiento de las células. Resulta fácil identificar las frutas y verduras que lo contienen, ya que en su mayoría destacan por sus tonalidades roja y anaranjada. Pertenecen a este grupo de alimentos que contribuyen a potenciar el color dorado de la piel las zanahorias, calabazas, tomates, naranjas, albaricoques o pimientos rojos.

    Además, en los meses estivales se recomienda aumentar la ingesta de productos ricos en luteína un componente amarilloverdoso que protege a los ojos y la piel del efecto nocivo de los rayos solares. Encabezan la lista de los alimentos que lo incluyen el huevo, la espinaca, el brócoli, el maíz, el aguacate o el kiwi.

    Lo que queda claro es que la naturaleza es sabia ya que no puede ser casualidad que las frutas y vegetales más populares del verano sean también los más generosos en antioxidantes. Incorporando estos alimentos a la dieta de verano, contribuiremos a protegernos mejor por dentro y nos aseguremos un bronceado más bonito, duradero y saludable.





    martes, 27 de marzo de 2012

    Preparadas para la playa

    Con las vacaciones de Semana Santa a la vuelta de la esquina y sabiendo que muchas de nosotras elegiremos la playa como lugar de destino, se imponía elaborar un post sobre cómo preparar desde casa nuestro cuerpo antes de ponernos el biquini y disfrutar de los primeros rayos de sol.

    Las claves esenciales para la puesta a punto se basan en dos conceptos: exfoliar e hidratar. Realizando una buena exfoliación, tanto corporal como facial una o dos veces a la semana, se eliminan las células muertas y se regenera la epidermis. El siguiente paso tras esta limpieza en profundidad es nutrir la piel devolviéndole luminosidad.

    Al igual que el estado de la piel está supeditado a estos cuidados externos, nuestro organismo requiere también hidratarse por dentro. Para eso, la ingesta de una cantidad suficiente de agua (una media de litro y medio diario) junto con una alimentación donde prime el consumo de frutas y verduras (sobre todo las de temporada, ya que la naturaleza es muy sabia y son las que verdaderamente aportan los nutrientes más necesarios y adecuados a cada época del año) resulta fundamental para mejorar el aspecto global de la epidermis. Del mismo modo y para liberar al cuerpo de toxinas, conviene sustituir alguna toma de café por infusiones drenantes o té verde que frenen la retención de líquidos y la consiguiente sensación de hinchazón.
















    Otro de los puntos a tener en cuenta es el uso regular (que debería ser de obligado cumplimiento durante todo el año para obtener resultados visibles) de productos anticelulíticos que ayuden a reducir aquellas zonas de la silueta donde hay mayor riesgo de concentración de grasa como el abdomen o los glúteos.

    Tampoco hay que descuidar el pelo. Por eso, antes de exponerlo al sol y otros agentes externos como el cloro precisa de tratamientos que favorezcan su nutrición y protejan su color (especialmente si se llevan teñidos o con mechas). La aplicación de mascarillas capilares reparadoras con cierta frecuencia dependiendo del tipo de pelo que se tenga sirven para prepararlo de cara a uno de sus peores enemigos: la sequedad.

    Por último, sé constante y empieza cuanto antes a preparar tu cuerpo para la llegada del momento bañador. Y si el primer día del "destape" se te hace muy cuesta arriba porque te ves poco favorecida después del largo invierno, te aconsejo que empieces ya a utilizar como crema habitual una hidratante con color que progresivamente ayude a mejorar el tono de tu piel.